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By Autores Varios

¿Quién no se ha encontrado con situaciones sorprendentes y divertidísimas en sus viajes? Porque todo viaje es una nueva y sorprendente aventura que contar, hemos seleccionado las situaciones más cómicas y divertidas para que en casa, entre amigos, de vacaciones o en sus propios viajes, usted se convierta en el protagonista, se divierta al máximo y se rodee de buen humor. El objetivo relevant es empezar y no parar de reír, reír y reír.

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¿Quién no se ha encontrado con situaciones sorprendentes y divertidísimas en sus viajes? Porque todo viaje es una nueva y sorprendente aventura que contar, hemos seleccionado las situaciones más cómicas y divertidas para que en casa, entre amigos, de vacaciones o en sus propios viajes, usted se convierta en el protagonista, se divierta al máximo y se rodee de buen humor. El objetivo relevant es empezar y no parar de reír, reír y reír.

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Sample text

Poz ezo no es na pa la Alambra, que paso por ayí y digo «¡Ecoooo ... » * * * Un bañista inglés pregunta a un pescador: —¿Por qué siempre que me baño en estos acantilados usted se sienta en las rocas para verme? ¿Le gusta verme nadar? —No, señor —responde el pescador—. Es que aquí, cuando un bañista se ahoga, le dan diez mil pesetas al que encuentra el cadáver. * * * Un aldeano llega a la estación de trenes y pregunta a un empleado: —¿De dónde sale el tren que va a Barcelona? —¿Es que no ha visto el letrero?

Eso es gravísimo. Creo que deberías ir a ver a un médico inmediatamente. * * * Un automovilista está a punto de atropellar a un transeúnte que iba a atravesar la calle sin fijarse en la cantidad de coches que estaban circulando. Al frenar bruscamente el conductor grita: —¿Qué le pasa, es usted miope? A lo que es transeúnte serenamente contesta: —Caballero, yo no soy «ope» de nadie y mucho menos de usted. * * * Una señora que realiza un trayecto en autobús increpa a otro pasajero: —Joven, ¡mantenga las manos en su sitio!

De repente ve un rótulo que indica «Máxima a 80». El tipo disminuye la velocidad a 80. Después ve otro rótulo «Máxima a 60» y vuelve a disminuir la velocidad a 60. Al cabo de un rato otro rótulo decía «Máxima a 40». El conductor vuelve a disminuir la velocidad hasta 40, cuando le sorprende un nuevo rótulo: «Bienvenidos a Máxima». * * * Se sube una señora mayor a un autobús, pero este va repleto de gente y no hay lugar para que ella se siente. Nadie le cede el sitio, por lo que al bajarse del bus, dice muy enojada: —¡Qué barbaridad!

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